GOBERNADOR JULIÁ: “CHILE NO PUEDE DEPENDER DE UN SOLO GRAN PASO CON ARGENTINA: AGUA NEGRA DEBE SER PARTE DE LA SOLUCIÓN”

La interrupción durante 34 días del Sistema Cristo Redentor–Los Libertadores volvió a evidenciar la vulnerabilidad de la conectividad terrestre entre Chile y Argentina. El gobernador Cristóbal Juliá, planteó que el país debe avanzar hacia una red fronteriza más resiliente y llamó a acelerar las inversiones pendientes en la Ruta 41-CH para convertir al Paso Agua Negra en una alternativa estratégica para la integración, el turismo y, progresivamente, el intercambio comercial.

Escrito por Gobierno Regional

La reapertura gradual del Paso Los Libertadores, luego de permanecer 34 días cerrado debido a las condiciones meteorológicas y la acumulación de nieve, volvió a poner sobre la mesa un desafío que trasciende a una sola región: la necesidad de que Chile cuente con alternativas de conectividad terrestre robustas con Argentina.

El principal corredor terrestre entre ambos países comenzó a operar nuevamente el 18 de agosto, inicialmente y de manera restringida para el transporte de carga. La prolongada interrupción generó acumulación de camiones y obligó a implementar un proceso escalonado para recuperar su funcionamiento.

Para el gobernador de la Región de Coquimbo, Cristóbal Juliá, lo ocurrido debe convertirse en una señal para acelerar decisiones que el país ha postergado por años.

“Más de treinta días con Los Libertadores cerrado nos dejan una señal que Chile no puede ignorar. Un país que quiere fortalecer su comercio exterior, su integración y su capacidad de respuesta frente a emergencias no puede concentrar prácticamente toda su conectividad terrestre estratégica con Argentina en una sola alternativa. Agua Negra existe, conecta directamente a Coquimbo con San Juan y tiene un enorme potencial. Lo que falta es tomar la decisión de llevarlo al estándar que corresponde”.

Una ruta que ya demuestra su importancia

Agua Negra no parte desde cero. La temporada 2025-2026, desarrollada entre el 26 de noviembre de 2025 y el 9 de junio de este año, fue la más extensa de los últimos años y registró 73.317 cruces entre Chile y Argentina: 38.573 ingresos al país y 34.744 salidas.

La cifra confirma una demanda creciente por una conexión que une directamente a la Región de Coquimbo con la provincia argentina de San Juan y que tiene impactos especialmente importantes sobre el turismo, el comercio y los servicios regionales.

Sin embargo, existe una brecha que sigue condicionando su desarrollo: la infraestructura vial de alta montaña.

La Ruta 41-CH constituye el eje internacional que conecta La Serena y Coquimbo con el límite argentino. Aunque existe pavimentación hasta el sector cordillerano, todavía permanecen kilómetros de camino sin el estándar requerido para transformar este corredor en una conexión internacional de mayor capacidad y resiliencia.

Durante 2025, el Gobierno Regional ya había planteado directamente al Ministerio de Obras Públicas la necesidad de avanzar en la pavimentación de los tramos pendientes. Las estimaciones conocidas entonces situaban en torno a US$330 millones el costo de pavimentar aproximadamente 44 kilómetros entre el sector de La Laguna y el límite internacional.

Juliá sostuvo que ese antecedente obliga a pasar desde el diagnóstico hacia una programación concreta de inversiones.

“No estamos diciendo que Agua Negra reemplazará mañana a Los Libertadores. Estamos diciendo algo mucho más responsable: Chile necesita alternativas. Para eso primero tenemos que pavimentar, mejorar la seguridad vial, fortalecer las obras de protección y disponer de infraestructura fronteriza adecuada. Es una tarea que supera financieramente a un Gobierno Regional y por eso necesitamos que el MOP la asuma como una prioridad nacional. Nosotros estamos disponibles para colaborar, pero necesitamos una hoja de ruta, plazos y decisiones”.

De la integración turística a una alternativa logística

La contingencia registrada en Los Libertadores adquiere especial relevancia porque ese complejo constituye el principal corredor terrestre para el transporte de carga entre Chile y Argentina.

Precisamente por ello, el gobernador plantea que la discusión sobre Agua Negra debe evolucionar. Actualmente su importancia está fuertemente asociada al tránsito de pasajeros y al turismo, pero el desafío de mediano y largo plazo debe considerar las condiciones necesarias para incorporar progresivamente una dimensión logística y comercial.

No se trata simplemente de habilitar camiones sobre la infraestructura existente. El objetivo requiere planificación, mejoramiento vial, estándares de seguridad, evaluación de trazados, infraestructura fronteriza y coordinación permanente entre Chile y Argentina.

El tema ya forma parte de la agenda binacional. En el XXVIII Comité de Integración Paso de Agua Negra, realizado en San Juan durante 2025, ambos países acordaron evaluar experiencias de transporte de carga y promover iniciativas piloto, junto con avanzar en materias de seguridad vial, telecomunicaciones y transporte de pasajeros.

Para Juliá, avanzar en esas condiciones permitiría proyectar además una conexión estratégica entre el centro de Argentina y los puertos de la Región de Coquimbo.

“Tenemos a San Juan al otro lado de la cordillera y tenemos al océano Pacífico, nuestros puertos y una plataforma productiva de este lado. La geografía nos entrega una oportunidad extraordinaria, pero la infraestructura tiene que acompañarla. Si logramos mejorar Agua Negra, no solo fortalecemos el turismo: abrimos posibilidades para nuestra economía, nuestros servicios, nuestros puertos y para una integración mucho más profunda con Argentina”.

Una ruta más resiliente

La experiencia de los últimos sistemas frontales también agregó una nueva dimensión al debate: la resiliencia de la infraestructura.

Agua Negra se encuentra a 4.780 metros sobre el nivel del mar, lo que impone condiciones meteorológicas y operacionales particularmente exigentes. De hecho, su cierre el pasado 9 de junio se determinó luego de inspecciones técnicas que detectaron desprendimientos, rodados e inestabilidad en sectores como Infiernillo y Llano de Las Liebres.

Actualmente existen iniciativas orientadas precisamente a aumentar la seguridad de la ruta y del complejo fronterizo. Durante este invierno se han proyectado obras preventivas frente a quebradas identificadas por Sernageomin y trabajos coordinados con organismos del MOP.

A ello se suman avances tecnológicos recientes, como la instalación de señalización dinámica en la Ruta 41-CH para informar en tiempo real las condiciones del paso.

Para el gobernador, estas iniciativas son necesarias, pero deben formar parte de una estrategia de mayor alcance.

“La cordillera siempre va a imponer condiciones y la seguridad tiene que estar primero. Lo que podemos cambiar es nuestra capacidad para anticiparnos y responder. Necesitamos una ruta con mejores pavimentos, monitoreo, comunicaciones, maquinaria, obras de protección y protocolos binacionales capaces de reaccionar rápidamente frente a una emergencia. Eso también es integración: construir infraestructura preparada para un clima cada vez más exigente”.

Una definición de Estado

El Gobierno Regional ha planteado anteriormente al MOP avanzar mediante instrumentos de programación para desarrollar los distintos tramos de la Ruta 41-CH, mientras Vialidad mantiene iniciativas vinculadas al mejoramiento del sector La Laguna–Llano Las Liebres.

La discusión, sostiene Juliá, debe continuar ahora con una definición que permita establecer prioridades, etapas, financiamiento y plazos.

El objetivo inmediato no es prometer una operación permanente que las actuales condiciones de alta montaña todavía no permiten, sino construir progresivamente la infraestructura necesaria para ampliar las temporadas de funcionamiento, aumentar la seguridad y desarrollar nuevas capacidades.

“Durante años hemos hablado de Agua Negra como una posibilidad futura. Yo creo que llegó el momento de comenzar a tratarlo como infraestructura estratégica del presente. Los 73 mil cruces de esta última temporada demuestran que existe demanda; los 34 días de cierre de Los Libertadores demuestran que Chile necesita alternativas. Tenemos los antecedentes. Ahora necesitamos decisiones”.

Finalmente, el gobernador adelantó que insistirá ante el Ministerio de Obras Públicas y las autoridades nacionales para establecer una agenda que permita ordenar las inversiones necesarias en la Ruta 41-CH y fortalecer la coordinación con la provincia de San Juan.

“Esta no es una discusión de la Región de Coquimbo contra Valparaíso ni de Agua Negra contra Los Libertadores. Es una discusión sobre cómo hacemos a Chile más resiliente. Los Libertadores seguirá siendo fundamental, pero precisamente porque conocemos su importancia debemos tener alternativas. Nuestra región está disponible para asumir ese desafío y esperamos que el nivel central también lo esté”.

GOBERNADOR JULIÁ: “CHILE NO PUEDE DEPENDER DE UN SOLO GRAN PASO CON ARGENTINA: AGUA NEGRA DEBE SER PARTE DE LA SOLUCIÓN”